Cómo invertir según tu edad: lo que debes saber

como invertir según tu edad

La forma de invertir varía según cada persona, y la edad es uno de los factores más determinantes. Con el paso del tiempo, cambian no solo nuestras prioridades, sino también la cantidad de riesgo que estamos dispuestos a asumir y el horizonte temporal que tenemos para que nuestras inversiones den frutos. Por eso, adaptar la estrategia de inversión a cada etapa de la vida es fundamental.

En este artículo, te voy a guiar sobre cómo invertir según tu edad, qué elementos considerar y cómo estructurar tu cartera con la combinación adecuada de renta fija y renta variable. Además, te hablaré de la conocida regla del 120, una herramienta sencilla para definir cómo distribuir tu dinero entre distintas clases de activos a lo largo de los años.

Renta fija: clave para una inversión estable

Para crear un portafolio de inversión adecuado, es esencial entender cómo distribuir el riesgo entre distintos tipos de activos. Uno de ellos es la renta fija.

Este activo incluye productos financieros que te permiten invertir de forma más estable y predecible. Ejemplos de renta fija son los bonos, las obligaciones y los depósitos a plazo. Estos productos te ofrecen un rendimiento fijo a lo largo del tiempo, lo que significa que, aunque su rentabilidad no suele ser tan alta como la de otros activos, son una opción más segura.

Las ventajas de la renta fija son su estabilidad y la previsibilidad en los pagos, lo que la convierte en una opción interesante si no quieres asumir grandes riesgos. Sin embargo, en un entorno de alta inflación o tipos de interés bajos, los rendimientos pueden ser muy limitados.

Renta variable: clave para el crecimiento a largo plazo

La renta variable incluye acciones, fondos de inversión y ETFs, entre otros productos. A diferencia de la renta fija, los rendimientos no son fijos y pueden variar dependiendo de cómo se comportan los mercados.

Aunque la renta variable suele tener una mayor rentabilidad a largo plazo, también implica un mayor riesgo, ya que los precios de las acciones pueden subir o bajar de manera significativa en el corto plazo.

Si bien la renta variable puede ser más volátil, también es una herramienta poderosa si lo que pretendes es obtener un crecimiento de tu dinero a largo plazo. La clave aquí está en diversificar y no poner todos los huevos en la misma cesta. ¿De qué se trata esto? Veámoslo a continuación…

¿Cómo combinar renta fija y renta variable?

La combinación de renta fija y renta variable depende principalmente de tu edad y tu perfil de riesgo. Como regla general, a medida que envejecemos, nos volvemos más conservadores y reducimos nuestra exposición a la renta variable, ya que tenemos menos tiempo para recuperarnos de posibles caídas del mercado.

Sin embargo, esto no significa que debamos eliminar completamente la renta variable de nuestra cartera, ya que todavía puede ofrecer buenos rendimientos.

Una de las combinaciones más populares y recomendadas es la cartera 60/40, es decir, un 60% en renta variable y un 40% en renta fija. Esta estrategia tiene muchas ventajas, porque permite a los inversores mantener exposición al potencial crecimiento de la renta variable, pero al mismo tiempo reduce la volatilidad, lo que la convierte en una opción atractiva para equilibrar el riesgo y el retorno.

De hecho, esta distribución es una de las más utilizadas en el mundo debido a sus excelentes resultados históricos. A lo largo de periodos de 20 años, los rendimientos han demostrado ser buenos, incluso en los peores escenarios.

¿Cómo distribuir el dinero y qué nivel de riesgo asumir?

La distribución de tu dinero entre diferentes tipos de activos debe estar alineada con tu capacidad de asumir riesgos. Como regla general, cuanto más tiempo tengas para que el dinero crezca, mayor puede ser el riesgo que asumas.

En las primeras etapas de la inversión, puedes permitirte asumir un mayor riesgo, pero a medida que te acercas a tus objetivos financieros (como la jubilación), la prioridad debe ser la estabilidad y la protección del capital.

Por eso, no solo se trata de cuánto dinero puedes invertir, sino también de cómo lo distribuyes entre diferentes tipos de productos que te permitan obtener una rentabilidad al invertir a largo plazo sin asumir riesgos innecesarios.

Y hablando de distribución, a la hora de plantearte cómo invertir según tu edad, hay una regla que es muy recomendable. Te cuento de qué se trata.

La regla del 120

La regla del 120: un buen punto de partida

La «regla del 120» es una de las formas más sencillas de decidir cómo distribuir tus inversiones entre renta fija y renta variable. Según esta regla, debes restar tu edad de 120 para obtener el porcentaje de tu cartera que debería estar invertido en renta variable. El resto debe estar en renta fija.

Por ejemplo, si tienes 30 años, la regla te indica que el 90% de tu cartera debería estar en renta variable, mientras que el 10% restante debería estar en renta fija. A medida que envejeces, reduces gradualmente tu exposición a la renta variable para proteger tu capital.

Aquí te dejo algunos ejemplos prácticos:

  • A los 25 años: 120 – 25 = 95% en renta variable, 5% en renta fija.
  • A los 40 años: 120 – 40 = 80% en renta variable, 20% en renta fija.
  • A los 60 años: 120 – 60 = 60% en renta variable, 40% en renta fija.
  • A los 75 años: 120 – 75 = 45% en renta variable, 55% en renta fija.

Aunque esta regla es una excelente guía, no es una norma estricta. Es importante que adaptes tu estrategia en función de tu perfil de riesgo, tus objetivos financieros y tus necesidades futuras.

Antes de dar el siguiente paso en tu estrategia de inversión, es útil evaluar tu situación financiera actual. Si no estás seguro de cómo empezar o necesitas ver qué tan saludable está tu situación financiera en relación con tus objetivos, esto te servirá.

¿Estás listo para invertir según tu edad y objetivos?

No importa la etapa de la vida en la que te encuentres, lo fundamental es contar con una estrategia que se ajuste a tus necesidades y objetivos. La combinación de renta fija y renta variable es clave para conseguir un crecimiento sostenido y reducir los riesgos. La regla del 120 te ofrece una guía sencilla para distribuir tu dinero entre estos dos tipos de activos según tu edad, pero siempre teniendo en cuenta tu perfil personal y tus metas.

Al invertir según tu edad, podrás optimizar tus rendimientos y proteger tu capital, maximizando las oportunidades que te ofrece cada etapa de la vida. Recuerda que la planificación es clave para alcanzar la seguridad financiera, y es una buena idea revisar tu cartera regularmente para asegurarte de que sigue alineada con tus objetivos.Si tienes dudas sobre cómo adaptar tu estrategia de inversión a tu situación personal, podemos ayudarte a definir un plan que se ajuste a tu perfil y objetivos.

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Soy Sergio Losada, experto en ahorro, inversión y planificación patrimonial.

Ofrezco una amplia gama de servicios orientados a optimizar la salud financiera y fiscal de individuos y empresas. Con un enfoque personalizado, busco entender a fondo las necesidades y objetivos de cada cliente para desarrollar estrategias a medida que conduzcan al éxito financiero y a la tranquilidad económica a largo plazo.

Certificado en Asesor Financiero (CAF) de Afi Global Education y nivel 2 de seguros por ICEA.