Tres formas de reducir tu hipoteca y ahorrar más de 40.000 euros con un solo movimiento

Uno de los errores más habituales con tu hipoteca es pensar que es algo estático, que firmaste con unas condiciones y son las que debes mantener hasta el final. Nada más lejos de la realidad, si no estás conforme con tu préstamo, hay tres cosas que puedes hacer reducir la hipoteca y ahorrar mucho dinero mes a mes y a largo plazo.

Revisar los productos bonificados

Este es el movimiento más sencillo. Contratamos la hipoteca con su seguro de vida, seguro de hogar e incluso plan de pensiones y fondos de inversión sin apenas preguntar. Y todo porque así el tipo de interés del préstamo es menor.

Pues hay una cosa que debes saber: los productos bonificados no siempre compensan. De hecho, muchos seguros como el de hogar o el seguro de vida suelen tener precios desorbitados.

La primera forma de reducir la hipoteca para ahorrar es tan simple como revisar esos productos bonificados y decidir si merecen la pena. La forma de hacerlo es calcular el gasto adicional que suponen los productos añadidos a la hipoteca frente al ahorro por tener un tipo de interés menor.

Estos son los pasos que deberías seguir:

  1. Revisa cuánto pagas de hipoteca y también el coste de los seguros actuales asociados al préstamo.
  2. Calcula cuánto pagarías de hipoteca sin la bonificación de los seguros (tu banco debería permite hacer el cálculo).
  3. Haz la siguiente operación. Con esta información, solo tienes que coger el coste del seguro y restarle lo que vas a pagar de más por la hipoteca. La diferencia ente uno y otro es el precio del seguro libre que te puedes permitir.
  4. Compara precios de un seguro como el que tienes, pero en el mercado libre, sin ser el del banco.

Si lo necesitas, puedo ayudarte a hacerlo e incluso a ver si la póliza que te han colocado es la que realmente te conviene.

Una novación: cambia las condiciones de tu hipoteca

La segunda herramienta para ahorrar con la hipoteca es un clásico: negociar con tu banco. Esto es lo que se conoce como una novación hipotecara, que se puede resumir como pedirle a la entidad que mejore las condiciones del préstamo.

Con una novación vas a poder:

  • Cambiar el tipo de interés. Puedes pasar de un tipo variable a uno fijo o simplemente pedir al banco que actualice las condiciones si pagas un tipo de interés muy elevado. De nuevo, si no sabes cuál elegir, puedo ayudarte a decidir si en tu caso te conviene una hipoteca a tipo variable, fijo o mixto.
  • Ampliar el plazo de la hipoteca, que te puede servir para pagar menos cada mes, pero a cambio de pagar más intereses en total. En otras palabras, puede servir para reducir la cuota de la hipoteca, aunque a largo plazo no es una buena jugada para ahorrar con tu préstamo hipotecario.
  • Ampliar el capital del préstamo, con lo que no ahorrarás de ninguna de las formas. De hecho, para ahorrar es mejor plantearte amortizar la hipoteca, tanto en cuota como en plazo.
  • Las bonificaciones que se aplican para cada producto bonificado. Con una novación podrías incluso negociar el porcentaje de bonificación para cada uno de los productos que has visto.

Para lo que no necesitas una novación es para negociar las condiciones de esos mismo productos bonificados. Aunque lo normal es que la entidad te diga que no puede cambiarlos, la realidad es que sí se pueden cambiar las condiciones de esos seguros. Todo empieza por preguntar primer y saber negociar después.

Cambiar la hipoteca de banco

Este es el movimiento con el que más dinero puedes ahorrar en tu hipoteca. La cantidad dependerá de tu punto de partida, pero entre una buena y una mala hipoteca la cifra puede irse a más de 2.000 euros al año y 40.000 euros en el total del préstamo.

La razón es muy sencilla, al cambiar la hipoteca de banco normalmente reducirás enormemente el tipo de interés que pagas y también el coste de los productos bonificados.

Este cambio de hipoteca es lo que se conoce como una subrogación hipotecaria y es muy simple. Solo tienes que encontrar una hipoteca mejor que la tuya y conseguir que tu nuevo banco la acepte. Sencillo, ¿verdad?

La clave aquí es saber dónde buscar esa hipoteca y conseguir las mejores condiciones para el nuevo préstamo.

Y en este punto quiero contarte un secreto, las mejores hipotecas no son las que anuncian los bancos. Lo que verás en su página web y en sus oficinas puede servir como punto de partida, pero no reflejan todo el mercado. Por un lado, las entidades cuentan con mejores ofertas para sus clientes premiun y agentes hipotecarios y, por otro lado, existe todo un mundo de bancos alternativos no tan conocidos con grandes ofertas.

¿Cómo asegurarte que tienes todas las cartas para conseguir la mejor hipoteca? Buscando y negociando de la mano de un profesional. Sí, esto puede sonar a publicidad, pero por experiencia, si de verdad quieres ahorrar con tu hipoteca y reducir tu préstamo hipotecario, es la opción más directa.

Esto es lo que conseguirás con un asesor hipotecario:

  • Acceso a ofertas escondidas de entidades menos conocidas.
  • Mejores condiciones por parte de la gran banca.
  • Asesoramiento para escoger la mejor hipoteca para ti.

Y es que, más allá de mejores ofertas, desde Inversimply te podemos ayudar con cualquier duda que tengas: ¿Hipoteca a tipo fijo o variable? ¿Compensan los productos bonificados? ¿Me conviene un plan para amortizar anticipadamente la hipoteca? ¿Cómo se pagan los intereses del préstamo?

¿Hablamos?


Certificado EFPA. 9 años de experiencia en el sector financiero. Experto en hipotecas con certificado LCCI.

“El acompañamiento es vital para un buen servicio. Desde generar cash-flow mensual hasta encontrar los mejores productos de ahorro, inversión y la mejor hipoteca.”

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